Consejos para mejorar los resultados de tu negocio

Emprender no es fácil, lo digo por experiencia propia. Las ganas, la libertad y la ilusión son la gasolina que te anima a tomar este camino. Pero de la ilusión no se vive y emprender es mucho más que dedicarte a hacer eso que mejor se te da mejor que nada en el mundo.

Emprender tiene una cara B llena de números. Y esos números son los que dirán si tu negocio se sostiene solo, se tambalea o directamente se cae a pedazos. En el fondo, casi todo depende de la cuenta de resultados.

Analizar los números de tu negocio te dará las pistas para saber dónde estás fallando, dónde puedes mejorar y dónde debes introducir cambios.

Para enfrentarte a tus propios números hay que ser valiente. Después de pasar meses dejándote la piel, es descorazonador ver que los resultados de tu negocio no son lo que esperabas. Lo sé porque lo he vivido. Pero no estamos aquí para lamentarnos ni tampoco para quedarnos con los brazos cruzados. Somos empresari@as y la misión es poner remedio y seguir adelante.

Consejos prácticos

A continuación te cuento lo que yo hice para mejorar los resultados de mi propio negocio. Espero que te ayude 😉

1. Tu negocio debe ser rentable

Creaste un negocio para ganar dinero, si no estaríamos hablado un hobby o una ONG. Tu negocio debe sostenerse por sí solo. Debe ser capaz de generar ingresos suficientes para asumir sus propios gastos y pagarte un sueldo a ti, que para eso trabajas cada día.

Tu salario será el que sea, pero debes tenerlo porque si no estarías trabajando gratis. Estoy segura de que no trabajarías gratis para un tercero, entonces ¿por qué hacerlo para tus clientes?

Si llega el momento en que el negocio no puede asumir sus gastos y pagarte a ti tu salario, es hora de ponerse en serio con los cambios. 

2. Revisa a fondo de dónde vienen tus ingresos

Se honesta contigo misma y pregúntate qué estás haciendo bien. Tu cuenta de resultados se compone de dos partes: ingresos y gastos. Empieza por analizar de dónde proceden tus ingresos, cuáles son tus productos o servicios más vendidos. Y a continuación analiza cómo podrías mejorar su rentabilidad.

Debes encontrar los puntos fuertes de tu negocio para centrarte en ellos y dejar de invertir tiempo y dinero en aquello que no te compensa hacer. Ten en cuenta que no es necesario que ofrezcas de todo a todos los clientes.

3. Revisa tus precios y tu posicionamiento

La estrategia de precios es una de las decisiones más importantes de tu negocio. Influye directamente sobre finanzas, marketing, ventas, demanda, … Básicamente hay dos opciones:

  • Estrategia de margen: vender pocas unidades con precio alto
  • Estrategia de rotación: vender muchas unidades con precio bajo

Dependiendo de cómo te quieras posicionar en el mercado, optarás por una estrategia u otra.

  • Si vendes un servicio Premium, deberá tener un precio elevado dirigido a un segmento de clientes con alto poder adquisitivo.
  • Si vendes un servicio Low Cost, deberá tener un precio bajo y dirigirse a un segmento de clientes con menos posibilidades económicas.

Lo importante es que haya coherencia entre la estrategia de precios, la calidad del producto o servicio y el tipo de cliente al que va dirigido.

4. Maximiza los ingresos

Una de las cosas más importantes que he aprendido como emprendedora es que cuando quieres mejorar tus resultados, es más efectivo maximizar los ingresos que minimizar los gastos.

Estoy segura de que los gastos en tu negocio ya están muy medidos. Si reduces gastos accesorios, está bien siempre y cuando los recortes no supongan una limitación a la capacidad de crecimiento del negocio.

Si quieres que tus resultados mejoren, te recomiendo que te centres en:

  • Conseguir más ventas
  • Crear nuevos productos o servicios
  • Diferenciarte de tu competencia para que el cliente se enamore de ese factor que te diferencia para te compren a ti y no a ellos

5. Mínimos gastos fijos posibles

Los gastos fijos o “gastos de estructura” son aquellos que tendrás que asumir independientemente cuáles sean las ventas. Una de las claves para tener un negocio flexible es asumir los menores gastos fijos posibles. Esto te permitirá tomar decisiones estratégicas de forma más rápida y que, por tanto, los cambios tengan efecto sobre los resultados en menos tiempo.

Mi recomendación es flexibilizar los gastos fijos en la medida de lo posible. De este modo te los podrás “quitar de encima” de forma más inmediata que los gastos fijos. Y esta inmediatez es dinero que dejas de gastar.

El gasto de alquiler de una oficina sería un ejemplo de gasto fijo. Si preves que las cosas van a ir mal, rescindir el contrato de alquiler puede ser una buena decisión económica, pero llevará tiempo. Sin embargo, trabajar en un coworking es un gasto variable y podrás dejarlo de un mes para otro, con lo que los efectos de la decisión serán más inmediatos.

6. No te endeudes

En la medida de lo posible, te recomiendo que financies tu negocio con recursos propios. Esto es mucho más sencillo cuando vendes servicios que cuando vendes productos, claro. Pero no deberle nada al banco te dará libertad.

Desde que comencé con mi negocio, cada mes calculo mi cifra de beneficio bruto (ingresos menos gastos). De ahí resto los impuestos a pagar a Hacienda (beneficio neto). Y del beneficio neto, una parte se queda en mi negocio y otra me la llevo a mi cuenta corriente personal.

La parte que me llevo a mi cuenta personal es mi sueldo. La parte que se queda en la cuenta del negocio es mi colchón de seguridad. Este colchón lo utilizo para hacer inversiones en mi negocio y/o en mí misma (formación). De esta manera me voy autofinanciando.

En cualquier caso, antes de hacer un gasto o una inversión, hay una serie de preguntas que siempre me hago:

  • ¿Es realmente necesario hacer este gasto?
  • ¿Qué beneficio me va a traer?
  • ¿Mi negocio dispone de dinero para hacer este gasto o inversión?
  • ¿Qué pasaría si comprase dentro de 6 meses en lugar de hacerlo hoy?

7. Visibilidad, sal de la cueva

Puedes tener el mejor producto o servicio del universo pero, si nadie te conoce, no te comprarán. Eso es así.

La mejor forma de conseguir más ventas es que la gente te conozca. Y para eso va a hacer falta que salgas de tu cueva y te dejes ver. Puedes hacer colaboraciones con emprendedor@s, publicidad, SEO, volcarte en redes sociales…. Pero algo tendrás que hacer

8. Fija unos objetivos económicos

Cada vez que sales de casa sabes dónde vas ¿verdad? No es lo mismo salir para llevar a los niños al cole, que para ir de compras al centro de la ciudad o salir de viaje a la montaña. Dependiendo de dónde vayas sabrás qué camino debes tomar y qué necesitas para llegar.

Con tu negocio pasa lo mismo. Debes fijar unos objetivos SMART para tu negocio (eSpecíficos, Medibles, Alcanzables, Realistas y Temporales). Tener una meta económica te servirá para valorar a finales de año el grado de consecución de los objetivos propuestos. Y a su vez, esto te dará las claves para tomar decisiones e implementar cambios.

9. Mide, mide y mide

En tu negocio tú mandas. No hay un jefe que te diga qué debes hacer ni hay nadie que te diga si estás haciendo las cosas bien o mal. Por eso es importante medir.

Supongamos que pones en marcha una estrategia de marketing. Deberás:

  • valorar la situación de partida
  • establecer un objetivo
  • medir los resultados de la acción que has implementado

Todo lo que se puede medir, se puede mejorar.

10. Busca ayuda

El camino de emprender es muy solitario y a veces se pondrá cuesta arriba. Precisamente por eso, mejor caminar acompañada.

  • Familiares y amigos: rodéate de gente que te quiere y hazles partícipe de tus alegrías y también de los disgustos. Te apoyarán, te ayudarán, te darán ideas….
  • Mentor: si necesitas contar con una persona con experiencia en el mundo del emprendimiento que te ayude a avanzar, busca tu mentor. Será el dinero mejor invertido de tu vida
  • Comunidad emprendedoras: son ese lugar seguro donde te encontrarás acompañada y arropada por otras empresarias deseosas de compartir, ayudar, celebrar…

Este es mi punto de vista, lo que a mí como emprendedora me ha servido para avanzar y crecer a lo largo de estos años. Emprender no es sencillo pero esa sensación de tabajo bien hecho, para mí no tiene precio.

Espero que estos tips te sirvan de ayuda para esos momentos menos buenos. No todo es siempre tan bonito como lo pinta Instagram, ni falta que hace.

Si necesitas consultarme algo o te surge alguna duda, escríbeme a hola@fiscalidadparadummies.com. Te leo encantada J

 

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